Blanca Varela/ Adopta una autora 

   “Está mi infancia en esta costa,                                            Bajo el cielo tan alto,            Cielo como ninguno, cielo, sombra veloz,                        Nubes de espanto, oscuro torbellino de alas,                Azules casas en el horizonte (…) 

Amo la costa, ese espejo muerto en donde el aire gira como loco,                                  esa ola de fuego que arrasa corredores,                        círculos de sombra y cristales perfectos.                                   (…)

En la costa tengo mis raíces, manos imperfectas,                     y un lecho ardiente para llorar a solas”
Puerto Supe /Ese Puerto Existe

¡Bienvenu Febrero! La primera entrada del mes tiene como misión dar a conocer a mi autora adoptada, Blanca Varela. Una de las razones por las que decidí “adoptar” a Blanca es porque no conocía su obra. Si había escuchado hablar de ella; todas mis amigas feministas la aman, la gente la ama; hay una libreria que -a su honor- lleva su nombre y hace poquito (2016) hubo actividades culturales en el centro de Lima: lecturas, conversatorios, muestras fotográficas, exposiciones en la Casa de la Literatura y conferencias por la publicación de su poesía completa, celebrando su natalicio -para que vean lo importante que es ella- y yo no la había leído *shame of me* *latigazos* *pecado*  y eso no puede ser 😭😭

Blanca Varela es considerada la más importante poetisa de mi país (Perú), y una figura destacada en la poesía Latinoamérica. Fue la primera mujer en ganar el Premio Internacional de Poesía Federico García Lorca (2006), y al año siguiente ganó el Premio Reina Sofía de Poesía Iberoamericana. 

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Nació en Lima un 10 de agosto de 1926; hija de Esmeralda Gonzales, Escritora y Compositora. Desde niña hacía sus garabatos, como un juego secreto y obsesivo, ella decía que era muy fantasiosa y le gustaba crear situaciones, alegres o tristes. Creció en un hogar lleno mujeres, eso le ayudó a observar el mundo, el entorno.

A los 16 años ingresó a la facultad de Letras y Educación de la Universidad Nacional de San Marcos. Alli conocería a los intelectuales de la Generación de los 50 (Salazar Bondy, J. E Eielson, Sologuren y Szyszlo). Dicha generación dominada por hombres. Ella decía que su paso por la universidad no fue especialmente  grata ni fácil, pero que dentro del círculo de poetas, músicos y pintores, se sintió aceptada. Toda una revelación para ella.

Allí conoció a José Maria Arguedas (representante de la narrativa indigenista latinoamericana) novelista y poeta, que influenció tremendamenta en la poesía de Varela.

“Su manera de vivir, de hablar, de ver el mundo, y especialmente su obra constituyeron la revelación de una verdad oscura, dolorosa e impronunciable, con la que hemos nacido todos los peruanos, aunque pretendamos ignorarla.  A él le debe mi poesía no la forma ni la intención inmediata, sino su paisaje más profundo, algo semejante a la sangre o las raíces. Algo que más tarde, mucho más tarde, en París, se convirtió en mi primer poema legible y adulto, al cual titulé en secreto homenaje a Arguedas: “Puerto Supe”.

En 1949 se casó con Fernando de Zyszlo (artista plástico), y junto a él, viajó  a París en plena postguerra. Hizo amistad con Octavio Paz (Premio Nobel) quien la introduciría al círculo de intelectuales latinoamericanos y españoles radicados en Francia. Paz, la motivó a publicar su primer poemario en México, con prólogo de él, Ese Puerto Existe. En Francia conoció a Simone de Beauvoir, de ella leyó el Segundo Sexo, libro que le impresionó y disipó sus dudas en cuanto a su feminidad y sexualidad.

“Yo  era una chica peruana que había llegado a París en condiciones modestas, recién casada, buscando conocer cosas. Sentí muy fuerte la indiferencia, es decir, mi identidad se hizo muy insistente. No es que la tuviera formada, tal vez, pero comenzó a formarse como una especie de gran dolor y añoranza de lo otro. Entonces, cuando me refiero a mi infancia, me refiero al Perú, a la sociedad peruana.

Blanca, había salido a buscar al otro lado del mundo, ese algo que se hallaba en el Perú. Y regresó y se divorció -para años después casarse y divorciarse, nuevamente- de Zsyslo. En esa etapa eran muy jóvenes y les faltaba conocer. Con Zyszlo tuvo dos hijos.

“Propósito de preservar una recién nacida identidad, que tenía que ver profundamente con lo que estaba tratando de expresar con mis poemas.

Fue también por eso, seguramente, que ya desde antes había estado tratando de no perderme en el vértigo de aquellos tiempos, de no ser devorada por un mundo que me era extraño, con otra lengua, otras costumbres, otros dioses y otros muertos.”

Varela, vivió en París -años después regresaría, pero esta vez por su cuenta- Florencia, y E.E.U.U. Se desempeño como traductora, y haciendo eventuales trabajos periodísticos.

Se le considera “poeta surrealista”, con toques existencialistas y alusiones a la divinidad. La voz de sus primeros poemas es masculina, ¿adivinan porqué? ….. -Eso fue al principio, porque generalmente la poesía ha sido un asunto de hombres. Era una manera de hacerme oír.  Octavio lo dice muy bonito: “No hay nada más mujeril que la voz de Blanca Varela”. No dice “femenina”, sino “mujeril”.

Me falta mucho por leer de Blanca, el poema que pongo al inicio, es el que más me gusta *por ahora* por que me identifico con el, lo leo y creo que estoy en la costa verde, aquella a la que me gusta ir, cada vez que me siento triste.

“Te hago una confesión: a mí no me gusta mi poesía, pero es la única que puedo escribir. Es una poesía honesta; no podía haber escrito de otra manera. Si hubiera querido fingir un mundo feliz no hubiera podido hacerlo. Mi apreciación del mundo es el de un mundo difícil, duro, a veces hermoso. A pesar de todo, es gratificante tener conciencia de todo ello. (…) ¿Por qué no me gusta mi poesía? Tal vez porque soy una insatisfecha, creo que es el destino de toda persona que aspira a ser auténtica; eso sí, creo que ser auténtico es buscar siempre algo que uno no alcanza.”

Es solo una primera y mínima parte de la vida de Blanca Varela. Esto de buscar artículos, entrevistas y datos sobre ella a constituido una creciente admiración, despertar -y ¿por qué no?- orgullo, por su legado. Hasta hace poco era desconocedora de la poesía en general; ignorante de ella, la creía supercial, edulcorada o egocéntrica, encima, para colmo, era reticente con la poesía y poetas de mi país, la desvalorizaba -¿por qué solemos dar valor a lo de afuera o darnos valor gracias a ojos extranjeros?-. Ahora estoy conociendo a Blanca Varela (junto a ustedes) y ella me está recibiendo con los brazos abiertos.

En próximas entradas, compartiré su poesía.

Estos son los links que me han ayudado como referencia, por si desean más información ❤️:

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One thought on “Blanca Varela/ Adopta una autora 

  1. Hola peruana linda 🙂
    No conocía a esta autora así que te agradezco la información sobre ella.
    Me ha conmovido la parte en la que dice que al estar en otro país le dolió la indiferencia, que sentía como perdía su identidad. Es algo habitual cuando nos desplazamos fuera de nuestros países de nacimiento porque el cada país tiene su propio código cultural y, en ocasiones, está alejado del nuestro.
    También me ha encantado la reflexión final, cuando dice que no le gusta su propia poesía pero es que eso es lo habitual en los buenos autores, la insatisfacción de reflejar mejor su propia autenticidad.
    Muy buena entrada, Su.

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