Solaris  (1961) Stanislaw Lem

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“No necesitamos otros mundos. Necesitamos espejos. No sabemos que hacer con otros mundos. Con uno ya nos atragantamos.”

Kriss Kelvin (psicólogo/científico) ha llegado a la Estación Solaris -suspendida a 400 metros del océano de Solaris- para esclarecer la extraña conducta de los tres tripulantes que la ocupan: Snaut, Sartorius, Gibarian. Este planeta es tan fascinante como misterioso, y alrededor de su órbita hay dos soles; uno rojo y otro azul, y está conformado en su totalidad de un océano “pensante”.

Lo más bonito de leer Solaris es que no encontrarás extraterrestres de forma antropomórfica o tecnología e inteligencia superior a la nuestra. Despreocupence de eso, tampoco habrá batallas tipo space opera, estamos ante otra visión de lo que se considera “vida e inteligencia extraterrestre”.  Kelvin llega a la estación y solo encuentra a dos de los tres tripulantes. Incluso uno de ellos es reticente a su llegada, temeroso lo cuestiona insistentemente. Definitivamente hay algo en la “atmósfera” de Solaris que influye en el comportamiento de ellos, y Kelvin no lo sabrá hasta que su visitante se “materialice”.

¿Cómo podemos entender Solaris, si todo lo medimos con nuestros estándares? Los cien años de su investigación Solarística solo sirvieron para rellenar bibliotecas, y no sirven de nada para establecer comunicación o contacto con una “inteligencia” que  indiferente a la humanidad. Ese océano rojizo con su marea constante, estudia a la tripulación, quizás inocentemente o quizás adrede durante el sueño cuando la consciencia reposa tranquila, y de lo más profundo de ella afloran sentimientos de amor, odio, recuerdos felices o tristes, temores, etc…y lo materializa. 

Hay cierto pesimismo en esta novela cargada de pensamientos filosóficos sobre qué nos hace humanos, el ambiente claustrofóbico, los diálogos que te sugieren algo pero no sabes qué es,  llena de suspenso psicológico la narración que -aparte de la carga de lenguaje científico que te lanza Lem- por momentos (para mí) se tornaba complicada, pero no aburrida, por que Lem te detalla de una manera especial este peculiar planeta que estoy segura de su existencia a millones de años luz de nuestra Tierra. Uno de las temas que me sacaron de mi “zona de confort” es el diálogo que mantiene Kelvin con Snaut sobre la existencia de un dios imperfecto…

Cada lector lo interpretará a su manera, y como leí en una reseña, estamos ante un libro de diferentes interpretaciones y eso lo hace diferente -es su marca de Stanislaw Lem- del resto de escritores de ciencia ficción. Él quiere que te rompas el coco pensando en la función de tu diminuta vida en este diminuto planeta. También te deja con la sensación de que hay tanto que desconocemos, tantas cosas que ni siquiera nos atrevemos a imaginar y ese miedo generado es propio de nuestra ignorancia.

¿Apetecen un libro de ciencia ficción que les haga pensar y chirriar la cabeza? 

Solaris es perfecto 😉 


Si alguien lo leyó me gustaria conocer su opinión 😉

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3 thoughts on “Solaris  (1961) Stanislaw Lem

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